Espero que esté disfrutando lo mejor que pueda de este verano 2011. Durante esta segunda semana de agosto he trasladado la “central portátil” de la redacción de MarketingDirecto.com al Hotel Bahía Real, aquí frente al Atlántico y continente africano, en la tranquila isla de Fuerteventura. Aislado y alejado de las tormentas financieras y de deuda que caen estos días sobre las bolsas y mercados en las capitales del mundo. Quién sabe lo que todo esto significa para la economía global y hacia dónde nos va a llevar. Al menos observar la paz del inmenso océano frente a la terraza ayuda a pensar sobre la situación y necesidades de lo que necesita nuestro no menos confuso sector publicitario. Y más si uno cuenta con la inspiración y ayuda de los pensadores pragmáticos y críticos del sector, con sus posts y blogs, Amir Kassaei, Thomas Koch, Ralf Schwartz y otros de su calibre.

Veamos y comentemos, una semana más, en este espacio diferente dentro del monótono y paralizado horizonte informativo sectorial español, con libertad crítica pero constructiva, lo que cuentan estos visionarios y cómo es la situación, ahora que todos hablan de cambios, de revolución, de nuevos pensamientos, de la nueva recesión que llega vía bolsas que avisan desde hace días, del tsunami digital 2.0.

Porque también el mundo publicitario está lleno de revolucionarios. Lleno de pensamientos revolucionarios. Un cambio constante y diario. Así debería ser. Así tiene que ser. Al fin y al cabo nuestro cerebro está preparado para reaccionar con gran atención cuando se encuentra con algo nuevo. Como en el primer milisegundo note “que esto ya lo conozco”, cambia a “pasar”. De lo contrario, de tanto trabajo y atención concentrada, reventaría. Si descubre algo nuevo y en el próximo milisegundo constata “esto podría interesar”, sube su grado de atención de inmediato.

Algo que saben los publicitarios. Algo que sabe cada directivo de marketing, todo creativo y estratega de medios. Pero desgraciadamente no vale con escribir en el envoltorio, en el anuncio o spot, lo de “nuevo”. Porque este anzuelo ya lo han mordido demasiadas veces nuestros cerebros. Que no, que debe ser realmente nuevo. Debe ser cada vez una pequeña revolución. Pero no sólo desde el producto o la marca, no sólo nuevo contenido o nuevo feature. Debe ser una pequeña revolución del pensamiento. O de la concepción. O de cómo nos dirigimos al consumidor.

Y “mis visionarios citados” nombran aquí las revoluciones que hubo en nuestro sector hace ya mucho tiempo. Grandes y pequeñas. Como la de Leo Burnett (“I’m one who believes that one of the greatest dangers of advertising is not that of misleading people, but that of boring them to death”) o Bill Bernbach (“A great ad campaign will make a bad product fail faster. It will get more people to know it’s bad”). Personas con nuevas exigencias revolucionarias en cuanto a la calidad de la publicidad. Esto fueron los años de oro (los 50) of Advertising. O en los 60 Charles Wilp, o Michael Schirner en los 70. Personajes que sí escribieron historia publicitaria y que crearon nuevas y radicales concepciones creativas. O que elevaron la publicidad incluso al arte.

Ya menos radical fue lo que desarrollaron protagonistas tardíos como Springer & Jacoby (años 80), Jung von Matt (los 90) o los que tuvimos en ese periodo en España. Pero revolucionaron el trato con el consumidor final y la forma de cómo dirigirse al mismo. Al menos se crearon con ellos campañas un tanto divertidas y que a todos se nos quedaron grabadas. ¿Y hoy? ¿Dónde están los “jóvenes salvajes”? ¿Dónde los revoluzers? Nunca antes nuestro mundo había cambiado de manera tan rápida y persistente como en estos últimos diez años. Nuevos pensadores tenían que haber reinventado y revolucionado el mundo publicitario y de las agencias por lo menos diez veces ya. ¿Y? Pues nada…

Esta es, muy posiblemente, la razón por la que los publicitarios, en las encuestas de credibilidad y de imagen, junto con políticos, directivos y periodistas, suelen arrastrarse por los últimos puestos del ranking. Ni son vanguardia ni son ya pensadores visionarios. Nadie les mira con admiración. Hace tiempo que dejaron de ser envidiados por sus trabajos. Si las tan denostadas agencias de rating tuvieran que calificar a los publicitarios, les darían el estatus de bono basura.

Publicidad, ¡despierta de una vez! Los tiempos del dulce sueño de Blanca Nieves han pasado definitivamente. ¡Es tiempo de despertar, de levantarse! ¡Es tiempo de una R/Evolución! Ojalá el verano y las reflexiones que siempre posibilita, tras todo el ajetreo del intenso año, haga que muchos en mi querido sector se pregunten si no va siendo ya hora de llevar el cambio rápido y radical, la revolución, y la evolución, sin perder más tiempo valioso, a sus anuncios, sus marcas, a (¿trasnochadas?) agencias y pensamientos, que tanto daño inconsciente están haciendo al sector en general, a la percepción y motivación del consumidor, a los que crean publicidad, a los que realizan estrategias de marketing.

Para los que no desean perder este valioso tiempo que para las ideas, cambios, pensamientos diferentes ofrece la época estival, no embobándose con pésima programación televisiva, no dejándose engatusar un agosto más por las webs de revistas del sector que saturan con insignificantes notas de prensa, entrevistas refritas o noticias del copia y pega sin más valor ni utilidad nuestras mentes publicitarias (navegue un poco la red en agosto y sabrá de lo que le hablo ;-), le propongo un remedio informativo: un vídeo único con todo lo que aquí en Madrid nos contaron este verano en un exclusivo desayuno coloquio los cracks Jack Trout y Raúl Peralba acerca de mercados hipercompetitivos y reposicionamiento estratégico. Sólo visible durante agosto, sólo en MarketingDirecto.com TV.

Además de proponerle poder elegir también en todo agosto entre 30 y 40 noticias diarias (no notas de prensa baratas, no refritos de textos ya publicados antes del verano, no lo superficial publicitario) que cada día de este caluroso mes cuatro redactoras le proporcionan sin coste alguno (lógicamente sí para este medio abierto full time todo el verano), con tal de informarle al 100% en sus pantallas grandes, medianas o pequeñas, allá donde se encuentre. Gracias a Twitter, a Facebook, al newsletter Teletipo o a la web http://www.MarketingDirecto.com

No, aquí no le “info-engañamos”, no “quemamos su valioso tiempo de información”, no le abandonamos como “un perro en verano”. Eso otros, que luego encima se preguntan con más o menos envidia que cómo nos va en este medio y en estos tiempos… Como si lograr lo conseguido cayera del cielo, de la casualidad, del Banco Central Europeo o de no sé quién más y no de uno mismo y del esfuerzo, profesionalidad y pasión que se le pone al trabajo diario, 365 días al año. Deberían entender que para mí, para todos nosotros, Usted es lector/a, es parte y futuro del sector, es amigo/a. En invierno, en agosto, siempre. Tan fácil.

Y nuestro deber es ofrecerle cada día del año las mejores y más rápidas informaciones del sector. Y jamás decirle, con toda la que cae, también a nivel publicitario y en este mes, “lo siento, es que en agosto ya no nos interesas. Búscate la vida o trágate estas notitas de prensa y estos textos viejos reciclados…” Y no quiero hablar ahora y aquí de nuestros políticos del Gobierno (¿dónde están con estas turbulencias financieras que vivimos?) o los Vips del sector (os llamamos para conocer vuestras opiniones de todo lo que pasa y lo que supone para vuestras agencias, redes, marcas, pero nadie disponible esta semana…) Igual que Obama, igual que Merkel, Cameron, Sarkozy, etc que saben dónde toca estar y hablar esta misma semana. Igualita esta España del eterno y paralizante agosto 😉

Fuente :  marketingdirecto.com

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